El Embarazo Adolescente

Embarazo en la Adolescencia

El embarazo adolescente es un fenómeno multifactorial que abarca dimensiones médicas, socioculturales, psicológicas y económicas. En México, de acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (Enadid, 1992), de un total de población de 85’600,000 habitantes, 20’734,989 son jóvenes entre 10 y 19 años.

Puede decirse que la fecundidad temprana es un patrón importante en nuestro país, pues 37% del total de mujeres en edad reproductiva han tenido su primer hijo antes de los 20 años. De los nacimientos anuales, 16% corresponden a madres menores de 19 años, y una cuarta parte de los atendidos en hospitales de maternidad comprende a mujeres menores de 20 años.

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FACTORES SOCIECONOMICOS Y CULTURALES ASOCIADOS CON LA MATERNIDAD TEMPRANA

Las investigaciones sobre embarazo adolescente  que se han realizado demuestran que entre los principales factores determinantes del mismo, están:

  1. La escolaridad: La maternidad temprana predomina en mujeres sin escuela o con un bajo nivel educativo
  2. La ruralidad: Hay una mayor incidencia de embarazos adolescentes en las comunidades rurales.
  3. Escolaridad de los padres: Los padres de las adolescentes embarazadas poseen menor grado de escolaridad.
  4. Antecedentes de embarazos no deseados en la familia: Cuando Existen antecedentes de embarazo en la madre o en la hermana mayor.
  5. Falta de información y de acceso a los anticonceptivos
  6. Falta de educación sexual
  7. Carencia de afecto y autoestima
  8. El miedo a la soledad
  9. La posibilidad de sentirse adulto
  10. La necesidad de reafirmarse como mujeres o, en su caso, como hombres
  11. La rebeldía contra los padres
  12. La búsqueda de independencia
  13. La fantasía de rescate
  14. La curiosidad sexual

CONSECUENCIAS DEL EMBARAZO ADOLESCENTE

Potencialmente el embarazo puede producirse desde el momento en que se tiene la primera ovulación o comienza la eyaculación (entre los 12 y 13 años de edad), y puede ocurrir en un solo contacto coital. En estas condiciones, el embarazo es considerado de alto riesgo, ya que antes de los 15 años no está consolidado el desarrollo físico. Además se considera –de manera general- que no es sino hasta los 20 años cuando existen las condiciones psicosociales para atender un hijo. Por lo que se refiere a los aspectos médicos, se sabe que las mujeres que se embarazan antes de los 15 años tienen mayores posibilidades de presentar abortos y partos prematuros o de requerir cesáreas o el uso de fórceps; también es frecuente que el trabajo de parto tenga mayor duración, lo que trae consigo sufrimiento fetal. Otra de las complicaciones que pueden presentarse es la toxemia, padecimiento que se caracteriza por el aumento de proteínas en la orina y presión arterial alta; de no seguirse un tratamiento adecuado, puede desencadenarse la eclampsia, enfermedad que daña el sistema nervioso e incluso puede producir la muerte. El producto (hijo) de un embarazo tan temprano suele tener al nacer peso bajo y talla reducida. Por otra parte, las muertes durante el primer año de vida son más frecuentes en los hijos de madres adolescentes.

Los cambios psíquicos por los que atraviesa la adolescente (rebeldía, ambivalencia, necesidad de independencia, confusión ante su imagen corporal, búsqueda de identidad y aislamiento) se suman a los cambios que implica un embarazo, motivo por el cual se producen  temores, miedos, desequilibrios emocionales y confusión de identidad, los cuales se manifiestan en forma de depresiones, somatizaciones, intentos de aborto y fantasías de autodestrucción.

A causa del rechazo inicial de la familia, del novio, de la escuela y de la sociedad en general, en la adolescente embarazada se presentan frecuentemente sentimientos de minusvalía. Los padres que ven como una desgracia el embarazo de una hija soltera se sienten culpables ante la situación y, en vez de reconocerlo, se culpan mutuamente y lo proyectan sobre la joven a través de reclamos, hostigamiento y hasta maltrato físico. En ocasiones obligan a sus hijas a contraer un matrimonio precoz y forzado, del que la mayoría de las veces resulta una unión inestable que fracasa y termina en divorcio. En otras ocasiones los padres echan a las hijas de la casa dejándolas a su suerte. Por otra parte, el chico también enfrenta una situación difícil, la noticia de una paternidad temprana y la responsabilidad que ésta conlleva, el enfrentar a los padres y a los suegros, el tener que abandonar los estudios y buscar un trabajo, contraer matrimonio e iniciar una relación de pareja para la cual, no están preparados psicosocialmente ni él ni la joven.

MITOS SOBRE EL EMBARAZO ADOLESCENTE

MITOREALIDAD
Una mujer se puede embarazar por un beso.Un embarazo requiere de relaciones sexuales; que los espermatozoides se unan con el óvulo y que el óvulo fecundado se implante en el útero.
La píldora anticonceptiva engorda.La píldora produce reacciones diferentes en cada mujer y cuando hay aumento de peso no es mayor a 2 kilos.
Si la mujer se aplica limón en la vagina no hay posibilidad de embarazo.El limón acidifica la vagina, y esta acidez pudiera interferir en e movimiento de los espermatozoides, pero de ninguna manera puede considerarse como un método anticonceptivo.
Es mejor que la mujer tenga hijos antes de los 20 años, para que los vea crecer.El embarazo en adolescentes tiene consecuencias biopsicosociales negativas. La edad ideal para el embarazo es de los 20 a los 35 años.
El ritmo es un método anticonceptivo eficaz para los jóvenes.Es un método de baja eficacia. El mejor método para los jóvenes es el condón acompañado de un espermicida
El condón puede usarse varias veces.El condón debe utilizarse una sola vez para cada contacto sexual.
Si la mujer orina después de las relaciones sexuales no se embarazaLos espermatozoides entran por la vagina y la orina sale por otro orificio diferente

LAS ALTERNATIVAS DE LAS ADOLESCENTES EMBARAZADAS

Cuando la adolescente se entera de que está embarazada experimenta una serie de sentimientos como angustia, miedo, confusión, etc. Lo más común es comunicarle al novio sobre el embarazo o a alguna amiga. Con respecto al joven pueden suceder dos cosas, lo que comúnmente se cree es que el varón huye de su responsabilidad (los chicos tienden a huir de la novia cuando hay embarazo porque también se sienten temerosos y confundidos), pero no siempre sucede así; algunos jóvenes varones afrontan su responsabilidad casándose, responsabilizándose de la manutención del bebé o bien, negociando con la pareja y esperar para unirse en un futuro.

La joven adolescente se enfrenta a la situación de tomar una decisión con respecto a su embarazo. Hagamos un breve análisis sobre las alternativas de la joven embarazada.

Cuando se enteran que están embarazadas, lo primero que sienten es miedo, terror diría yo y su terror más grande es decirle a la familia. “Me van a matar mis papás” es una frase muy común que se escucha en las adolescentes embarazadas y con eso vienen fantasías de autodestrucción e intentos de aborto.

Algunas de las adolescentes embarazadas informan a su familia sobre su estado. La familia reacciona de dos formas. LA FORMA IDEAL Y ESPERADA es que comprendan a la joven, la apoyen y ayuden a sobrellevar su embarazo, buscando las alternativas adecuadas para ella con respecto a la escuela y vida familiar. Creo que el embarazo de la chica debe ser visto como una oportunidad para reflexionar sobre nuestro papel como padres, sobre la forma en que brindamos educación sexual a nuestras hijas y a nuestros hijos, y también, cuando reaccionamos sin censurar, juzgar o castigar, estamos demostrando que el amor a nuestros hijos e hijas no está condicionado por su conducta sexual, sino por sentimientos más profundos como el amor, la confianza, la comprensión y la aceptación.

Sin embargo; lo más común es que los padres reaccionen de una forma muy negativa y dolorosa, insultan a la joven, se culpan entre ellos y casi siempre obligan a la joven a marcharse de su casa, dejándola sola ante tal situación. Cuando esto sucede, ponemos en un grave peligro a la joven ya que ella tiende a deprimirse y a tener fantasías de autodestrucción (desean morirse y hasta buscan la forma de lograrlo), llevándolas a intentos de suicidio.

Muchas jóvenes deciden abortar, con o sin el consentimiento de los padres. El aborto provocado está penalizado (es un delito) en México (a excepción de los embarazos por violación o cuando la mujer embarazada corre peligro de muerte). Por lo general, el aborto (por ser ilegal) se practica en condiciones inadecuadas y por personas no especializadas, lo cual puede acarrear, por lo menos, esterilidad y otros daños a la salud, hasta la muerte de la abortante. Los pocos estudios que hay en México sobre el tema dicen que el hecho de haber podido hablar con los familiares sobre el embarazo es un indicador de una menor probabilidad de que la joven aborte; es decir, si existe suficiente confianza para que la adolescente diga que está embarazada, o si los valores predominantes no impiden comunicar el embarazo a la familia, entonces probablemente habrá suficiente apoyo para que la adolescente continúe el embarazo.

Otras jóvenes optan por terminar el embarazo y dar al hijo en adopción a una familia donde el niño pueda tener las condiciones necesarias para desarrollarse en una forma sana y segura, aunque esto también es difícil para la joven; es una oportunidad de una mejor vida para el niño, especialmente cuando la joven no quiere afrontar la gran responsabilidad que conlleva un hijo.

Dada la complejidad que rodea al embarazo en la adolescencia, los programas preventivos no pueden ser simplistas. Actualmente están encaminándose a considerar el ámbito de las diferentes percepciones de género, las complejas relaciones familiares, los valores y la autoestima, la negociación de medidas preventivas, la toma de decisiones y las barreras culturales, para que la vida sexual de los y las jóvenes sea más saludable y éstos manejen elementos que les permitan retrasar su maternidad y paternidad hasta después de los 20 años.

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