¿Qué es la Regresión en psicoanálisis?

Regresión psicoanalítica

La regresión puede entenderse como el proceso por el cual cobran vida estados o modos de
funcionamiento psíquico pertenecientes a etapas anteriores del desarrollo del individuo. En
el proceso analítico se trata de favorecer, por distintos medios, una regresión vivencial en la
transferencia con el terapeuta, la cual representa un medio esencial para lograr el fin
terapéutico. Se espera, claro está, que el proceso regresivo se revierta a lo largo del camino
terapéutico, dando lugar a un crecimiento paulatino que hará posible que el paciente asuma
en definitiva una conducta más adulta en la vida.
Para comprender las distintas peculiaridades del vínculo terapéutico en terapias breves de
insight, es preciso tomar además en cuenta los conceptos de transferencia y neurosis de
transferencia. En este tipo de psicoterapia no es conveniente favorecer el desarrollo de la
regresión ni el de una neurosis transferencial; por medio de distintos recursos, ha de
procurarse que el paciente no concentre tanto la libido en la relación con el terapeuta. La
regresión debería ser permitida sólo en grado pequeño, no yendo más allá de los niveles
requeridos para posibilitar la exploración y experiencias iniciales de insight de las
situaciones conflictivas actuales.

Mediante el fenómeno de regresión, los derivados de los impulsos prohibidos y de memorias
reprimidas encuentran una expresión en las emociones y pensamientos del presente. El
paciente es progresivamente capaz de regresar a niveles más profundos de su inconciente;
se hace más infantil y se abre a la posibilidad de renacer, habiendo superado conflictos o
situaciones que no pudo hacer siendo niño.


El fenómeno de la regresión y el proceso analítico son en sí molestos y dolorosos. El
apoyar en forma rápida o el interpretar prematuramente impiden el desarrollo del fenómeno
regresivo, también gratificar muy rápidamente la necesidad del paciente de ayuda, comprensión o
resolución inmediata de sus problemas impiden el proceso.
El paciente oscila desde una expectativa de ser ayudado mágicamente por el analista, a otra
de ser cuidado o querido por éste, a otra de enojo y rechazo por no recibir el tipo de ayuda
directa esperada.

Para poder ser analizado, es necesario que el paciente tenga un grado de
desarrollo parcial del yo. Éste le posibilita esta «regresión al servicio del yo» que a la larga
le permite superar su neurosis.

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